LA BERREA TEMPORADA 2022 

El 13 de septiembre tuvimos la berrea.
Nuestro presidente Carlos Sapena fue el que hizo de guía.  

Nuestros acompañantes disfrutaron de la experencia y de los momentos vividos.

Los cuales disfrutaron de senderismo nocturno, cenas a la fresca y sobre todo de esos momentos que los animales nos regalan en plena berrea y disfrutarlo en muy buena compañía. 

Nos alegramos de que la gente que la disfrutó les gustara y esperamos que el próximo año sea igual o mucho mejor, pero sobre todo que podamos seguir disfrutando de esos momentos  que los animales nos regalan en esta  temporada de la berrea.  
A continuación una fotos de esas salidas y algunos vídeos .

 Gracias. 

EN RESPUESTA AL ARTICULO DE MIGUEL ÁNGUEL RUIZ 

Cómo el arruí se expandió en España desde un zoo de Casablanca 

Este imponente animal, más grande que una cabra montés, se introdujo en Murcia en los 70 como trofeo de caza. Hoy, el futuro de esta imparable especie invasora aún está entre la erradicación y el indulto legal.

S olo con un poco de imaginación y algunos testimonios indirectos –ya no vive ninguno de los protagonistas– es posible reconstruir la introducción en España de los primeros ejemplares de arruí en 1970, en Sierra Espuña, Región de Murcia (en esa época predemocrática, todavía provincia de Murcia, que incluía Albacete). Un montón de cajones de madera se apilan sin mucho orden ni concierto junto a un cercado protegido con malla cinegética.

 Uno a uno, los chiqueros se van embocando en la puerta del redil y de ellos van saliendo, con la ayuda de dos pastores para que no se dañen la cornamenta, impetuosos muflones del Atlas, una especie de ungulado que hasta ese momento no había pisado la Península Ibérica. Todo un experimento. En total, 29 Ammotragus lervia –13 machos y 16 hembras– procedentes de los zoológicos de Casablanca en Marruecos y Frankfurt en Alemania. De este rebaño inicial de apenas 30 ejemplares desciende una estirpe que se ha extendido durante los últimos 52 años por Murcia, Almería, Alicante y Albacete. Y más de cinco décadas después de su irrupción en las montañas murcianas, su futuro aún se debate entre la erradicación y el indulto legal. 

¿Qué pinta en el semiárido sureste un bóvido imponente, más grande que una cabra montés con sus 150 kilos de peso máximo y que realiza impresionantes desplazamientos formando grupos de decenas de individuos? El motivo es exclusivamente cinegético, de caza. Con su llegada a Murcia, el extinto Instituto para la Conservación de la Naturaleza (ICONA) creó en Sierra Espuña una Reserva Nacional de Caza consagrada a esta especie. En teoría, una idea brillante puesto que se trataría de un trofeo exclusivo en Europa. Para abatir un arruí en el Viejo Continente habría que desplazarse obligatoriamente hasta este rincón un tanto perdido de España. Más tarde, en 1972, también se introdujeron en la isla de La Palma. Fuera del norte de África y de España, los muflones del Atlas únicamente se encuentran en cotos de México y del sur de Estados Unidos.

Con el paso de los años, la presencia de estos ungulados exóticos comenzó a dar problemas. Prolíficos y sin competencia ni depredadores (cabras hispánicas y lobos habían desaparecido de Espuña un siglo antes), se expandieron más allá del perímetro acotado y se instalaron en casi todas las sierras de la Región de Murcia, llegaron al Parque Natural de Sierra María-Los Vélez (Almería) y al sur de Castilla-La Mancha, y también se extendieron por las montañas de Alicante, escapados de cercados cinegéticos. Debido a los periódicos ciclos de sequía y la consiguiente falta de alimento, los poderosos herbívoros se acostumbraron a ramonear en las plantaciones de frutales y almendros, daños que aún siguen provocando quejas por parte de las organizaciones agrarias. También se ha manifestado en contra del arruí la Asociación de Empresarios Turísticos del parque regional, partidaria de un modelo de desarrollo sostenible basado en el respeto a la naturaleza en el que la caza no tiene cabida.

Para colmo, la Reserva Nacional de Caza creada por ley en marzo de 1973 (y transferida a la Comunidad Autónoma como Reserva Regional en 2003) nunca fue rentable. Un informe de la propia administración autonómica cifró en 77.161 euros los ingresos generados en la temporada 2012-2013, la última en la que se cazó en Sierra Espuña, muy por debajo de los gastos de gestión, que incluyen los sueldos de los celadores y técnicos de caza, censos y control de población, alimentación suplementaria, reparación de infraestructuras, tratamientos veterinarios o pago de indemnizaciones. Ni siquiera la presencia esporádica de cazadores famosos –o más bien de famosos que cazan– elevó la fama de Sierra Espuña como coto exclusivo. El último arruí de protocolo concedido por la Consejería de Agricultura, Agua y Medio Ambiente lo cobró el torero Enrique Ponce el 7 de enero de 2011. Una gracia queotorgaba discrecionalmente la comunidad autónoma para promocionar el cazadero utilizando como gancho a personajes conocidos. Se trata de una práctica habitual y rentable en el ambiente de la caza: se regala un buen ejemplar a una personalidad relevante y su amplio e influyente círculo social, con la ayuda de las revistas especializadas, pone en valor el lance y aporta prestigio a la reserva. 

La última lista de muflones del Atlas asignados gratuitamente y a dedo, correspondiente a la temporada cinegética 2010-2011, la completó un grupo de ocho cazadores murcianos, entre ellos un exconcejal, el presidente de una hermandad religiosa y un alto funcionario de la Comunidad Autónoma. Perfiles "ligados al mundo político, económico o empresarial que puedan dar a conocer Sierra Espuña, como establece la ley de creación de la reserva de caza desde 1973", según las explicaciones que se vio obligada a dar entonces la Dirección General de Medio Natural. Estos últimos solo se beneficiaron de una cabeza en la modalidad selectiva: arruís sin gran valor cinegético (machos mal formados, hembras viejas) que se sacrificaban para mantener la calidad morfológica de la reserva de caza, y de acuerdo con los cupos establecidos anualmente. En la modalidad de trofeo, es decir, un ejemplar seleccionado por la calidad de su cuerna y buena morfología general, el valor de mercado de un arruí ascendía a 2.000 y 3.000 euros hasta 2014, año a partir del cual dejó de cazarse en Sierra Espuña. Porque después de cuarenta años de gestión errática, la población se había disparado hasta cerca de los 2.000 ejemplares (cuando el máximo permitido en el espacio protegido, según la normativa del parque, era de 300) y el departamento de Medio Ambiente emprendió un drástico control de la población para reducir su número. Cuestionado ya incluso por la administración regional, censurado por las organizaciones ecologistas y la mayor parte de la comunidad científica por su efecto pernicioso sobre la flora protegida del parque regional, la buena estrella del arruí comenzó a apagarse cuando una sentencia del Tribunal Supremo lo condenó a la erradicación en marzo de 2016: admitiendo un recurso presentado por Ecologistas en Acción, SEO/BirdLife y la Asociación para el Estudio y Mejora de los Salmónidos, el Supremo anuló una dispensa administrativa que beneficiaba al arruí, la trucha arcoiris, la carpa, el visón americano y el cangrejo rojo, por la actividad económica que procuraban en las zonas rurales, y los incluyó definitivamente en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras. El fallo no era recurrible. Pero el arruí es duro, si sobrevivió a una epidemia de sarna que estuvo a punto de exterminarlo a principios de la década de los 90, no se iba a rendir tan fácilmente ante un dictamen judicial. Presionado por el 'lobby' cinegético, el Partido Popular (con el apoyo de Ciudadanos y la abstención del PSOE) logró en 2018 que el congreso modificase la Ley de Biodiversidad, una maniobra que permitió esquivar el dictamen judicial del Supremo al tolerar a este animal excepcionalmente en los espacios donde tuviera presencia antes del año 2007. El impulsor de este perdón fue el todavía diputado del PP Teodoro García Egea, ex todopoderoso secretario general de esta formación política y en esa época ya un influyente político.

Los diputados ignoraron el consenso científico sobre el carácter invasor del arruí –17 sociedades científicas y 600 investigadores se expresaron en contra de la reforma– y el criterio de los técnicos de conservación que expusieron sus argumentos en el Parlamento, donde recordaron que las expecies exóticas suponen uno de los principales factores de pérdida de biodiversidad en el planeta. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), en el año en el que el Congreso dio un capotazo a las invasoras en España, sus daños en los ecosistemas europeos costaron 12.500 millones de euros.

A pesar de la ingeniería parlamentaria, el estatus legal del arruí sigue siendo precario porque la nueva excepción normativa no le excluye de la lista negra y cazadores, políticos, conservacionistas y científicos siguen enredados en la controversia de si este discutido animal merece un pasaporte definitivo como residente legal en España o debe seguir en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras junto a animales tan señalados negativamente como los mapaches, los visones americanos, las cotorras argentinas o, por ejemplo, los galápagos de Florida. La diferencia es considerable porque si se mantienen en el listado de la discordia, la gestión de la especie debe orientarse hacia el control de su población e incluso la erradicación. Y se prohibiría su caza y aprovechamiento comercial. Un final poco amable para un inmigrante que en el rincón de España más amenazado por el cambio climático se siente como en casa.

En febrero de 2022 se produjo un inesperado giro de guion. La Comunidad Autónoma de Murcia y la Fundación Artemisan (órgano de investigación de la Federación Nacional de Caza) presentaron un estudio en el que se defiendía la compatibilidad del ungulado con la autóctona cabra montés (que ha regresado a Sierra Espuña en la última década) y con la vegetación del espacio protegido, de la que se alimentaría sin someterla a "sobrepastoreo". 

alimentaría sin someterla a "sobrepastoreo". El informe se titula Solicitud de naturalización del arruí y su objetivo es, efectivamente, descatalogarlo como especie invasora para que se pueda seguir cazando. Se trata del tercer intento, pues en dos ocasiones anteriores, en 2017 y 2018, el ministerio ya rechazó sendas propuestas de la Comunidad de Murcia y la Federación de Caza y del investigador del CSIC Jorge Cassinello, descartadas por el dictamen de su comité científico, que manejó trabajos en los que se advertía del efecto negativo sobre la flora leñosa protegida de Sierra Espuña.

Las organizaciones ecologistas lo ven así: "El arruí siempre ha sido una fuente de conflictos con la agricultura del entorno y los daños a la flora protegida son evidentes. La alta densidad de arruí en la sierra ha tenido diversos efectos indeseables, tales como prevalencia de enfermedades, epidemias de sarna, invasión de otras sierras e incluso otras comunidades autónomas, daños a la flora protegida y conflictos con la agricultura", afirma el biólogo Jorge Sánchez, de la Asociación de Naturalistas del Sureste (Anse).

Para este biólogo, "la realidad de partida es que el arruí es una especie introducida en Sierra Espuña para establecer una reserva de caza, lo que se hizo bajo los criterios de esa época, que serían de muy difícil encuadre con los conocimientos y principios actuales", incide el especialista. 

El rechazo al último informe que defiende la naturalización del arruí, ha obligado al Gobierno regional a recabar informes independientes para volver a solicitar su cambio de catalogación en diciembre de 2023, en el caso de que los nuevos estudios confirmen su adaptación a las sierras murcianas y demuestren que ni desplazan de su nicho ecológico a la cabra hispánica ni perjudican a la flora protegida de Espuña.

Ajenos a la polémica científica y social de la que son protagonistas, los arruís siguen a lo suyo en Sierra Espuña, donde en estos momentos triscan y ramonean 719 ejemplares según el último censo, más del doble de la cantidad contemplada por la normativa del espacio protegido. Fuera del parque regional, repartidas en otras sierras murcianas, las poblaciones dispersas de Ammotragus lervia sumarían otros 1.000 individuos.

marían otros 1.000 individuos. Sea cual sea la solución legal de la controversia que rodea al muflón del Atlas, y a falta de saber en qué terminará su proceso de 'nacionalización', lo que tienen claro los investigadores es que difícilmente desaparecerá de las montañas del Sureste ibérico. La literatura científica recoge numerosos intentos de borrar del mapa especies invasoras que han fracasado por su complejidad técnica o su elevado coste. Por la vía legal, natural o económica, la más que probable salvación del arruí confirmará su legendaria fortaleza y capacidad de adaptación y supervivencia. • 

 

Nuestra respuesta .

Vaya por delante nuestro respeto y valoración de sus publicaciones. Cada comunicador o articulista es libre de escribir, al tiempo que también lo somos nosotros. Por ello, desde ADHIF, le queremos hacer llegar algunas consideraciones a su opinión sobre el arruí. (Ammotragus lervia). 

En su artículo vemos como se refiere a la introducción del arruí en Sierra Espuña. Pensamos que Ud conoce el libro escrito por el Catedrático D. Alfonso San Miguel, Amenaza u Oportunidad y que también conoce al autor de tal introducción, nuestro Ilustre y Ortodoxo Biólogo D. José Antonio Valverde Gómez. Introducción en su momento totalmente legal, como la introducción en la península ibérica de los tomates o el maíz, aunque todas eran épocas preconstitucionales. No solamente es preconstitucional hasta 1936.

 Lo mismo podemos decir sobre su cita de que Albacete fue provincia de Murcia. Albacete formaba parte de la región de Murcia y luego de la Comunidad Autónoma de Castilla la Mancha, pero nunca fue Murcia como provincia ni formó parte de ella.

 En cuanto al año que pisó suelo ibérico el Ammotragus lervia, también desconoce los hallazgos en los yacimientos de Venta Micena, Barranco del León y Valencia, se han encontrado restos óseos de arruí. Esto lo tiene publicado el antropólogo Bienvenido Martínez Navarro y otros.

 A su duda o pregunta, el arruí en el semiárido ibérico, pinta lo mismo que en el semiárido del norte de África. Un animal perfectamente adaptado a la sequía y las penurias climáticas y que no tenemos ningún otro que sea capaz de sustituirlo. Si fuera tan peligroso, dañino y poco rentable, no le habrían dejado salir de los vallados de Alicante, y lo habrían extinguido en Castilla la Mancha. Por cierto, algo raro está ocurriendo, en unas provincias como la nuestra Alicante el objetivo es la extinción en libertad mientras en otras, que como nosotros Ud conoce, el arruí está introduciéndose, en muchas provincias españolas y no solo en las que cita en su artículo. Introducción ilegal, porque la Ley no lo permite, sin embargo, nadie dice nada. 

En cuanto a los problemas con los daños. Como especie más pastadora que ramoneadora, algo que también Ud pasó por alto, todos sabemos que causa menos daños que las cabras monteses y los ciervos. Lo mismo sucede con la actual catalogación de la UICN, figura en su listado como especie vulnerable, tanto por su bajo número de individuos a nivel mundial como por no reunir ni solo requisito para ser declarada especie exótica invasora; (no se hibrida, no contamina, no trasmite enfermedades, no desplaza a otras especies y no perjudica a las economías locales), pequeños detalles que se ocultan, en nuestra opinión intencionadamente, para seguir presionando en la dirección del exterminio, sobre todo en libertad, porque en los grandes vallados parece que no preocupa que se incumpla la Ley. Interés que no se muestra en tantas otras especies que reúnen sobradamente todos los requisitos para exterminarlos y no se hace ni se dice nada, (sirulo, visón, cangrejo rojo, mejillón cebra y tantas otras especies animales y vegetales). El tráfico internacional de especies no se detuvo en 1978 cuando se aprobó en referéndum la Constitución española. En todo esto estaremos de acuerdo Sr Miguel Ruíz, la verdad debe ser conocida. 

En cuanto a las economías locales, en sus años de caza legal no les fue mal por la zona de Murcia. Si bien, que sea o no rentable depende del manejo y del aprovechamiento que hacemos de ellos, no de los animales. La baja rentabilidad difícilmente es achacable a las especies.

 Es falso que haya consenso científico. El único consenso es el económico; desde 2007 año en que se empezó a escribir esta gran mentira sobre esta especie. Hay muchos expertos que han cambiado de opinión porque no se sostiene la cantinela que desplaza a otras especies cuando la cabra montes ha llegado a Sierra Espuña estando el arruí desde 1970. Tampoco se sostiene y estos expertos y científicos como D. Jorge Cassinello, D. Alfons San Miguel… mantienen evidencias contrastadas, algo totalmente lógico y coherente. Si durante cientos de años, miles de ovejas, cabras mulas y vacas, sobrepastoreo y sobreexplotación de montes, por maderistas, leñadores, carboneo… no acabaron con los endemismos de nuestros montes, cómo se puede asegurar que unos cientos de arruís puedan acabar con ellos en unas décadas. La carga ganadera que hoy en día admiten nuestros montes, es muy superior a la presión que puedan ejercer ciervos, cabras o arruís aunque sus poblaciones aumenten. Acaso un arruí no tiene los mismos dientes y pezuñas que una cabra domestica o salvaje?. De hecho, a afirmación de que el arruí amenaza a la flora leñosa protegida de Sierra Espuña pasa por alto el hecho de que lo hace igual que cualquier ungulado herbívoro nativo, y no porqué sea de origen exótico. 

La confusión es grande cuando se informa a medias. El arruí cae mal, tiene enemigos, no le gusta al mundo ecologista, por lo argumentado repetidamente desde 2007. Pero los motivos son muy distintos y Ud como todos nosotros lo sabemos muy bien. Pongamos por ejemplo la primera respuesta que nos dieron desde el Ministerio a nuestras primeras quejas en el año 2008, por lo que, ya nos temíamos que pasaría. “que pisoteaba y compactaba el terreno” como si el resto de especies terrestres fuéramos volando sobre la superficie.

 Si lo considera a bien publique este escrito, en caso contrario, lo publicaremos nuestra web y redes sociales. 

Muchas gracias Sr Ruiz ADHIF nov de 2022

 Fdo. Don Carlos Javier Sapena Martin, Presidente de ADHIF.

VOLUNTARIADO 2022 

Durante toda la temporada de verano hemos tenido a nuestro voluntariado. 
Desde 1 de julio hasta el 30 de septiembre.
Muchas gracias compañeros por vuestro voluntariado y por vuestras fotos. Algunas son unas vistas maravillosas , otras donde se rellenan los bebederos para que no les falte agua, y otras por supuesto de vosotros. 

Muchas gracias 👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻

Luz Siguenza,  de onda Cero entrevista a nuestro presidente Carlos Javier Sapena, donde expresa sus preocupaciones por la escasa presencia de ciervos macho de esta temporada.

Le damos las gracias a Luz Siguenza por la entrevista y escucharnos !

El presidente de ADHIF visita la Finca Experimental “La Hoya” (EEZA, CSIC) en Almería.

El pasado agosto, el presidente de ADHIF visitó la Finca Experimental “La Hoya”, dependiente de la Estación Experimental Zonas Áridas (EEZA), un instituto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) localizado en Almería. Durante la visita estuvo acompañado en todo momento por el Vicedirector  de la EEZA el científico del CSIC Dr. Jorge Cassinello Roldán.

En “La Hoya” tienen 4 especies, 3 de gacelas de las cuales 2 de ellas están en peligro de extinción en sus países de origen y 1 como la gacela mohor ya extinta el libertad, además de nuestro protagonista el arruí: Gazella dama mhorr, Gazella cuvieri, Gazella dorcas neglecta y Ammotragus lervia sahariensis.

El proyecto de creación de esta reserva de fauna amenazada es muy interesante por la importancia de sus fines. El responsable de todo esto, su fundador, fue también primer Director del PN de Doñana y de la Estación Biológica que lleva su nombre. Nos referimos a nuestro ilustre biólogo Dr. José Antonio Valverde Gómez, responsable también de la introducción del arruí en España. Gracias a sus conocimientos adelantados en el tiempo, se conservan estas especies de gacelas y el arruí, de lo contrario al menos la gacela mohor ya no existiría.

Obra que sigue el científico del CSIC Dr. Jorge Cassinello, centrando sus esfuerzos y estudios en demostrar que el arruí no reúne ni un solo requisito para estar declarado  invasor  y como consecuencia estar proscrito y condenado al exterminio, siempre a criterio político,  privándonos en el levante español de un recurso cinegético y turístico de primer orden. Mientras por obra y suerte misteriosa lo siguen introduciendo y comercializando por media España, en los grandes vallados cinegéticos.  Una ilegalidad que ADHIF no comparte, porque nosotros entendemos que, si no reúne ni un solo requisito para ser invasor, no trasmite enfermedades, no se hibrida, no perjudica a otras especies, no las desplaza como ya ha quedado demostrado por numerosos estudios y no perjudica a las economías locales, lo que tiene que hacerse y lo antes posible es dejarlo como especie cinegética y que su aprovechamiento sea rentable a los dueños de los montes que lo conserven. De paso podremos disfrutar de verlo y no tener que luchar contra el exterminio planificado en Murcia y en la Comunidad Valenciana, algo que venimos haciendo desde 2009, cuándo ilegalmente fue declarado exótico invasor en la CV. Recordemos que lo hicieron 2 años antes de que lo hiciera la Comisión de la Biodiversidad que es la competente para hacerlo. Este adelanto solo se entiende por un delirio de las Autoridades que faltando a la verdad, además continúan citando como especie exótica invasora no evaluada por el UICN. Falsedad monumental, porque, como todos conocemos figura como especie vulnerable desde hace años en su lista de especies. Otra contradicción, porque en la Ley 4/2004 de caza de la CV continua como especie cinegética.

En su visita también pudo hacer fotos de las especies que conservan en la finca, disfrutar de sus enormes conocimientos sobre fauna e informarme de las investigaciones con estas especies en peligro de extinción. Todo ello encaminado a salvarlas y en especial para sacar al arruí del RD  630/2003 de exóticas invasoras y sucesivas actualizaciones y modificaciones. Listado en el que nunca debió entrar por los argumentos ya citados.

A nosotros nos sigue sorprendiendo que los cazadores, las federaciones de caza y la propiedad privada no luchen por el aprovechamiento legal de estas especies y nadie denuncie su ilegal comercialización y por consiguiente que no se puedan homologar los trofeos del arruí. En qué país vivimos, teniendo una especie en peligro de extinción, la declaramos exótica invasora con las limitaciones que conlleva, pero nadie ve cómo se introduce en los grandes vallados de otras provincias, las autoridades civiles y judiciales no ven nada y se comercializa tan tranquilamente con el VB de las autoridades que, a la vez, son las empeñadas en mantenerlo en el listado de exóticas invasoras. El sentido común brilla por su ausencia y la corrupción salta a la vista.

Esperamos que algún día todo este despropósito tenga solución y todos podamos disfrutar de estos animales en los montes, unos cazándolos otros haciendo fotografías. Sin olvidar que su presencia en zonas áridas es fundamental para la mejora de la biodiversidad y que son las únicas adaptadas a sobrevivir en estas zonas de árido y semiárido del levante español.

Desde nuestra web queremos agradecer los esfuerzos que el Doctor Cassinello está realizando para revertir esta situación a los años en que esta especie no era perseguida hasta el exterminio. 

Le animamos y le agradecemos  su trabajo en la EEZA continuando la labor que inició D. José Antonio Valverde.

Agradecemos profundamente la labor del pastor Francisco de Jijona y a los dos maseros que demostrando valentía y rápida actuación, controlaron el incendio hasta que llegaron los medios aéreos

Imformamos que Francisco el pastor y 2 maseros detectaron el incendio y lo controlaron para que solo se quemaran 25 m2.

Su rápida y valiente  actuación con ramas de carrasca,  junto al trabajo que hacen sus ovejas  los ciervos y muflones evitaron que el fuego quemara la carrasqueta. Solo se quemó un pino seco y dos carrascas pequeñas.

Evitando que un rayo latente fuera más allá y podamos dar gracias de que el alto de la carrasqueta no se haya quemado.

Tendrán un reconocimiento por parte del ayuntamiento de Jijona.
Nuestra felicitación por su oportuna actuación
👏👏👏🐏🐏🐏

La muerte de los muflones en el incendio de Vall d’Ebo.

Después de un gran incendio vemos los efectos devastadores. Sobre todo en estos grandes incendios con quema total  de matorral y arbolado. Las imágenes son dantescas como hemos podido comprobar.
Pero también perece la fauna que no puede huir, e incluso los que podrían hacerlo, como el ruido de los medios aéreos y la virulencia del fuego, ellos mismos se meten en las llamas y mueren. Esto debió ocurrir con los muflones del vallado cinegético de Alcalá, donde vimos varios muertos, incluso también algún arruí también murió víctima de las llamas. 
Seria algo inevitable, pero se desconoce si se tomaron medidas para salvar la fauna del vallado o no se pudo hacer nada.
Dejamos las fotografías de los animales encontrados y del paisaje antes y después del incendio.
Por fortuna la naturaleza se regenera y ya encontramos brotes verdes de algunas plantas. No será tan rápida la recuperación de la fauna. En extensiones tan grandes se tardan años en recuperarla. 

Respuesta de ADHIF a la publicación de la revista
 Jara y Sedal

https://revistajaraysedal.es/murcia-aniquila-cientos-arruis-exterminar-especie-region/

NO, no podemos aceptar como algo normal, éste atropello tan cruel contra la naturaleza que nos pertenece a todos.  NO sin mirar a nuestro alrededor. Lo estará logrando la provincia de Murcia, con un Gobierno sin altura de miras en su gestión medioambiental, pero no en el resto de España, porque otras comunidades autónomas lo están introduciendo, aunque sea ilegalmente y sin control. La Ley 42/2007 y sus numerosas reformas no lo permiten. Pero estamos en España, y esto lo hacemos bien. Si D. José Antonio Valverde viera lo que están haciendo con su patrocinado!!!! 

 

El articulo está muy bien Sr Edu Pompa y desde ADHIF le felicitamos por informar a toda España de lo que pasa en una provincia. Algo sin precedentes en las últimas décadas, en la superficie de la tierra, contra una especie declarada vulnerable por la UICN. Pero lo que dice la Sentencia del Tribunal Supremo no es exactamente así. En sus mismas páginas se publicaba días después de la Sentencia  637 de marzo de 2016 de 17 de marzo que se salvaba el arruí, junto al cangrejo rojo y la carpa. Si la sentencia obligará al exterminio, se tendría que hacer en toda España, pero todos sabemos que no es así. En Alicante y Murcia están en ello, pero no por imperativo del TS. De ser así, el exterminio se estaría haciendo en todas las provincias y en todos los cotos. ¿O los vallados cinegéticos no son cotos de caza o no están en España?.  Esa es la primera pregunta que tenemos que trasladar a todos los responsables implicados en las diferentes Administraciones Públicas y en las Federaciones de Caza. 

Desde siempre, las noticias acaban repitiendo lo mismo, especie africana, especie exótica introducida en España en 1970…. Pero no entran en el fondo de la cuestión. Esta publicación, Sr Edu Pompa, es de las pocas publicaciones que da una buena información desde el momento que se cita al famoso biólogo español y que fue primer Director Conservador del Parque Nacional de Doñana y quién recomendó la introducción del arruí en España. No lo hizo un cualquiera, quien tenga dudas que mire en su extensa obra.  No se vulneró ninguna normativa vigente y, a día de hoy, tampoco se vulnera la Ley 42/2007 de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, por mucho que desde 2009 en la CV y desde 2011 a nivel nacional,  el arruí, esté declarado exótico invasor,  porque no reúne ni un solo requisito para estar en el catálogo. (No se hibrida, no contamina, no trasmite enfermedades, no desplaza a ninguna especie y no perjudica a las economías locales). 

A nuestro juicio las federaciones de caza no han defendido al arruí. Ya va siendo hora. Lo que conocemos en Alicante es muy penoso. Mientras en Murcia se comercializaba y se hacía gestión en Alicante no se hacía nada. Cada coto a su criterio. Y cuando en Murcia dejó de comercializarse, bueno salvo las excepciones conocidas, en Alicante se permitió su caza y venta sin control. Así fue denunciado por los numerosos anuncios en internet, incluyendo empresas murcianas que anuncian su caza con impuestos incluidos. Pero nadie hizo nada. Resultado, en poco tiempo, las poblaciones de Alicante estarán a borde de la extinción. Diferentes métodos pero con el mismo resultado y siempre con la colaboración de la prensa que lo adornaba con aquello que es africano, que es exótico invasor y que se introdujo en 1970, como si la fecha tuviera algo que ver con sus consecuencias, pero ocultando sus aportaciones a la biodiversidad y sus beneficios como recurso cinegético y turistico. Sin embargo todos sabemos que la fecha de la introducción es la causa de su persecución, tanto;  desde la prensa, desde el Ministerio y  desde el Consejo Estatal para la Biodiversidad que lo incluyó en el primer catálogo en el año 2011.Todo cambia, todo se modifica, a veces hay errores, pero en este caso, siendo una persecución injusta a sabiendas, no se rectifica, porque como ya hemos dicho, no reúne ni un solo requisito para estár en ese catálogo. ¿Con los estudios científicos a su favor, nadie puede sacarlo de catálogo?, o quizás no lo han intentado. NUNCA LO SABREMOS.

¿Qué fue de todo aquello que se aprobó para salvarlo?

 

https://www.laverdad.es/murcia/otros-municipios/congreso-salva-cabeza-20171108012156-ntvo_amp.html

https://www.laverdad.es/murcia/201701/14/psoe-presenta-senado-mocion-20170114005317-v_amp.html

Demasiado tarde Sres cazadores para lamentarse. Todos somos culpables, porque hace años que conocemos las intenciones de los responsables de caza, que, como todos sabemos, son los que asesoran a los políticos que finalmente firman y deciden. Los científicos y los expertos, afortunadamente han cambiado, pero hay que recordar que no siempre fue así. Todos sabían que el arruí no desplaza a ninguna especie, pero tardaron en certificarlo. Ese tiempo perdido fue determinante y muy bien aprovechado por los que, sin argumentos a día de hoy continúan defendiendo su extinción. 

Solo por ser un recurso fotográfico, se debería conservar esta especie, está incluida en la UICN como vulnerable, pero eso aquí no importa. Lo que manda es la fecha y el sello de los cajones en los que llegaron.

Qué pena damos como gestores de lo que no nos pertenece y que poco dejaremos a nuestros descendientes.

Qué lejos queda aquel 4 de noviembre de 2011 en Bullas, en la presentación de libro AMENAZA U OPORTUNIDAD. Excelente trabajo del Catedrático D. Alfonso San Miguel. 

Qué fue de aquellas jornadas gastronómicas, cinegéticas y turísticas, porque el arruí es un recurso incluso turístico. Ya cuesta encontrar ejemplares para hacer buenas fotografías. Es una verdadera pena y alguien tendría que responder ante semejante locura.

Tenemos cientos de especies invasoras, que sí reúnen todos los requisitos, pero contra algunas de ellas no se hace nada, bien porque es difícil, por costoso o simplemente porque caen bien. El caso de nuestro protagonista el arruí. Ammotragus lervia, es todo lo contrario, ha caído en desgracia ante unas incompetentes Administraciones Públicas que no saben o no quieren hacer las cosas con un mínimo de rigor y de sentido común. Solo les mueven por el recuerdo a una fecha concreta. Y luego presentan programas para luchar contra la despoblación y los problemas del mundo rural, Con el exterminio del arruí y el injusto reparto de las ayudas de la PAC, quedan bien claros sus verdaderos propósitos.

Las mismas administraciones que lo están exterminado, a la vez permiten que se introduzca en cotos de toda España, eso sí, exclusivamente en vallados cinegéticos, para luego pasar por taquilla si queremos ver o cazar un arruí. Unas Autoridades lo exterminan, otras no persiguen su comercio ilegal anunciado en internet y practicado todos los días del año en cotos de Murcia, Almeria y Alicante. Las mismas que no hacen nada contra el mejillón cebra, el helecho de agua el sirulo o la cotorra argentina en otras muchas. Todas infinitamente perjudiciales, pero claro, como no llegaron en 1970 no hay urgencia en cumplir la Ley 42/2007 ni la Sentencia 637/2016 del TS.

Nos preguntamos por qué las Administraciones Públicas, las Fiscalías de medio Ambiente, las Federaciones de Caza, los ayuntamientos y tantos otros organismos, han permitido llegar a esta dramática situación. ¿Realmente la corrupción llega tan lejos?. ¿Es tan poderoso el sentimiento negativo contra el arruí, porque lo introdujeron en 1970,  o es el poder del dinero quién guía el destino de este inocente para qué, en un futuro, solo lo comercialicen los grandes vallados y el resto de los mortales no podamos ni hacerle una fotografía? Estas preguntas siguen sin repuesta.

Todos sabemos que cuando algo escasea sube de precio. ¿Es eso lo que buscan? Esta especie solo vive en libertad, en Texas y en tres provincias españolas. Con su exterminio ya sabemos quienes tendrán el monopolio, el Copyright, la exclusiva de su comercialización. 

Este exterminio planificado en Alicante, Almería y Murcia, ni es legal, ni es justo, ni la sentencia 637/2016 del TS lo exige, ni la sociedad deberíamos aceptarlo. Por lo menos todos los amantes de la naturaleza deberíamos protestar. Pero nos encontramos que, salvo honrosas excepciones, todos los que aparentaban defenderlo, a la hora de la verdad, se ha demostrado que no era cierto. ¡Desplazaba a la cabra montés, aseguraban¡ semejante barbaridad y manipulación, creíble solo para los que pastan, nunca mejor dicho en el presupuesto público, porque si la cabra montés llegó a Espuña, ¿dónde está el desplazamiento?. Ya se lo decimos desde ADHIF, si como consecuencia de esta persecución se avistara algún arruí por los territorios hoy poblados de ciervos en cualquier provincia española, no teman, no desplaza a ninguna especie, ha sido científicamente demostrado. Todo eso es una falsedad para seguir con la manipulación, como bien ha quedado demostrado en sierra Espuña.

ADHIF también cometió errores, planteó recursos ante diferentes Ministerios y financió un estudio que se publicó en la revista TROFEO en 2016, error  nuestro, estaba todo pactado y sin posibilidad de modificación, Pero lo seguiremos intentando. Confiamos en la fuerza de la razón que nos asiste.

Revista TROFEO marzo 2016 (Sergio Enguia, El arruí no desplaza a la cabra montés)

https://www.dropbox.com/s/x2b4tdb8sygvzgh/2016-03-01%20Revista%20TROFEO%20marzo%202016.pdf?dl=0

Lo que dicen ahora los expertos en el video de ARTEMISAN y, en sus publicaciones, es una certeza contrastada, pero ya se sabía desde 1970. El arruí es un herbívoro, común al resto de sus semejantes y si cabe más pastador que ramoneador. Solo con eso sería suficiente para conservarlo, por sus enormes beneficios a la biodiversidad y a la lucha contra los incendios. 

Los animales no tienen la culpa de todo esto, los miles de muertos, salvo los caídos por la sarna han sido abatidos con rifles y no todos por celadores del parque. Lo mismo que nos pasa en Alicante. Años concediendo permisos sin límite para matar hembras en la zona de control, porque en la zona de exterminio, claro está que no hay cupos ni condicionados, en estas se caza a discreción, a traición y en todas las modalidades posibles, legales o no. Pero en la zona de control, después de muchos años concediendo matar mas hembras que machos, lo cierto es que machos no hay. Ese es el resultado de tan nefasta gestión, tantas veces denunciada pero sin repuesta.

Qué pena Murcia, después de tantos años y tantos éxitos. Alicante y Almería van detrás.    ###Hagamos lo posible por evitarlo###.

 

EL EXTERMINIO DEL ARRUI EN ESPAÑA 

La U.E Investiga una red de fraude de ayudas agricolas 

https://agroinformacion.com/la-ue-investiga-una-red-de-fraude-de-ayudas-agricolas-de-la-pac-por-toda-espana-liderada-por-un-funcionario-desde-murcia/#comment-152959
Con noticias como esta, se va confirmando lo que muchos venimos denunciando desde hace muchos años. 
La PAC (política agraria común) es el enemigo número uno del minifundio agropecuario, la causa del abandono del campo, (LA ESPAÑA VACIA) (LA LAPONIA ESPAÑOLA) nuevas expresiones para citar la pérdida de población rural, la perdida de la sabiduría usos y costumbres del campo y la enorme pérdida de biodiversidad. Y todo por un reparto injusto de miles de miles de millones que se los quedan solo unos pocos. Esto ya no tiene remedio.
 Los grandes se han merendado a todos los pequeños. Cada año se reparten más millones entre menos explotaciones. A este paso los propios organismos oficiales y las grandes macroempresas se quedaran con todo. Unas ayudas que salen de nuestros impuestos, porque España aporta más de lo que recibe.

https://www.fega.gob.es/es/datos-abiertos/consulta-de-beneficiarios-pac

Insistimos en recordar el enlace para consultar las ayudas de todos los pueblos de España. 

Las consultas se pueden hacer por municipios, provincias. Es muy interesante comprobar quienes son los grandes beneficiarios de tan ingentes cantidades. Paradójicamente son los organismos oficiales, no fincas ni granjas los que se llevan las cantidades de 8 cifras. Luego están las grandes empresas y grandes fincas y para el resto de explotaciones que son la inmensa mayoría quedan las migajas. 

Es penoso comprobar como en cientos de municipios la mayoría reciben cantidades de 3 o 4 cifras, menos de 1000 €  por beneficiario, mientras solo algunos reciben millones de euros. Este reparto debería ser inversamente proporcional, a menos cantidad de almendros, ovejas o ha de trigo, mayor cantidad por unidad. Y llegando a un tope, cero ayudas, a quien factura mucho no hay que ayudarle nada. Primero deben estar los que si no se les ayuda cierran. Justo lo que está pasando desde hace muchos años.


Como asociación defensora de herbívoros contra incendios forestales nos preocupa mucho que por culpa del injusto reparto de estas ayudas, la ganadería en extensivo va desapareciendo y con ello la perdida de biodiversidad y aumento del riesgo de incendios forestales. Los herbívoros son los mejores bomberos que tenemos. Cuando se abandona una explotación, como está pasando recientemente con el aumento de los precios de los piensos y forrajes y el injusto reparto de las ayudas, se aumenta el riesgo de incendios, se pierde un vecino en el pueblo, unos niños en la escuela y un cliente en la tienda de ultramarinos. 
Hace unos días se publicó en la prensa que muchos ganaderos están sacrificando sus animales porque no pueden seguir adelante.

https://www.ondacero.es/emisoras/castilla-la-mancha/valdepenas/noticias/matadero-ovejas-cabras-jovenes-sanas-porque-ganaderos-pueden-alimentarlas_20220526628f7bad1d1a970001960625.html

Cuando tenemos muchos montes en los que podrían pastar y ya no lo hacen. Los pequeños ganaderos han desaparecido y los grandes ya prefieren la estabulación, a tener un pastor en el monte y que los animales se alimenten pastando en las sierras y en los campos de cultivo,  como lo hicieron toda la vida. Conclusión, peor calidad de la carne y la leche que comemos  y pueblos despoblados.

Como se repite en los comentarios, mucho nos tememos que esta investigación por fraude en las ayudas no se investigue y todo siga igual.  Esperemos equivocarnos y que se llegue a conocer el alcance de este posible fraude y de muchos otros que si se rasca aparecerán.

 

 

 

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